El buen funcionamiento de un almacén no solo depende del personal o del software de gestión: el equipamiento físico es clave. Elegir bien las herramientas de trabajo mejora los tiempos, evita accidentes y optimiza los recursos. Hoy repasamos el equipamiento básico que toda nave debería tener.
Transpaletas y carretillas
Son la extensión de tus manos. Una transpaleta manual o eléctrica debe ser resistente, fácil de maniobrar y adaptarse a la carga habitual. Las carretillas de mano, por su parte, son ideales para movimientos rápidos y zonas de paso estrechas.
Estanterías modulares
Disponer de un sistema de almacenaje escalable, resistente y accesible es básico. Las estanterías modulares permiten reorganizar el espacio según las necesidades del momento y mejoran la seguridad al mantener la carga bien distribuida.
Armarios y bancos de trabajo
Tener zonas de herramientas bien organizadas reduce errores y mejora la eficiencia. Los bancos de trabajo con espacio de almacenaje, y los armarios metálicos para elementos de mantenimiento o protección, son una inversión muy rentable.
Equipamiento de seguridad
Conos, bandas antideslizantes, luces de señalización, cascos, chalecos y calzado adecuado deben formar parte del día a día. No es equipamiento «extra»: es lo que permite que todo funcione sin riesgos.
Un almacén eficiente es un almacén preparado. En Kicaizel te asesoramos en la selección del equipamiento que realmente necesitas, sin sobrecostes ni artificios. Práctico, funcional y adaptado a tu actividad.
