Reformar un almacén o espacio logístico suele implicar miedo a interrupciones, caos o pérdidas de productividad. Sin embargo, con una buena planificación, es posible mejorar las instalaciones sin interrumpir las operaciones diarias. En Kicaizel hemos ejecutado decenas de obras con clientes que necesitaban seguir trabajando. Te contamos cómo hacerlo.
Paso 1: Diagnóstico del espacio y de la actividad
Antes de mover una caja, es fundamental analizar los flujos diarios del almacén, los puntos críticos y los momentos clave de mayor actividad. Con ese mapa claro, es posible planificar zonas de intervención por fases, evitando los horarios de mayor movimiento.
Paso 2: Obras por tramos y franjas horarias
La clave es dividir la obra en sectores independientes. Mientras un equipo trabaja en una zona, otra puede seguir operativa. También se puede priorizar trabajos fuera del horario laboral (tarde o fin de semana). Kicaizel se adapta a estos tiempos para no interferir en tu negocio.
Paso 3: Coordinación constante
La obra se debe coordinar con tu responsable logístico o encargado de almacén, de forma diaria o incluso en tiempo real. Ajustamos el avance según imprevistos y nos aseguramos de que siempre haya vías de acceso, zonas seguras y flujo controlado.
Paso 4: Seguridad ante todo
Toda obra debe garantizar que los espacios intervenidos estén debidamente señalizados, aislados y libres de riesgo. En Kicaizel trabajamos con equipos experimentados que conocen el entorno logístico y respetan protocolos estrictos.
Una obra no tiene por qué ser un parón. Con planificación, comunicación y ejecución profesional, puedes transformar tu almacén sin perder ni un día de actividad. En Kicaizel lo hacemos posible.
